Llevo meses sin abrir el editor de mi blog. Publico hablando con Claude.
Cómo construí un MCP propio para publicar en mi blog hablando con Claude, y por qué el mismo patrón sirve para casi cualquier proceso interno de una empresa pequeña.

Llevo varios meses sin escribir un post como se escribía antes. No abro el editor, no peleo con MDX, no subo imágenes a mano. Le digo a Claude qué quiero contar y lo publica. Y lo más importante: lo mismo que hago con mi blog se puede hacer con casi cualquier proceso interno de una empresa.
El problema: publicar tenía demasiada fricción
Tener un blog para una empresa pequeña suena fácil hasta que lo intentas mantener. En mi caso el flujo era este: abrir el editor, escribir en MDX, acordarme de la sintaxis de los componentes, subir imágenes a un bucket, copiar URLs, validar que nada se rompe, publicar. Cada post eran dos horas de fricción para 30 minutos de pensar.
Resultado predecible: publicaba menos de lo que quería.
Llevo años construyendo software a medida para otras empresas con exactamente este patrón: identificar la fricción, eliminarla. Era el momento de aplicármelo a mí mismo.
¿Qué es MCP, sin tecnicismos?
Antes de seguir, una palabra rara: MCP. Significa Model Context Protocol y es un estándar abierto creado por Anthropic. La analogía más honesta es esta: MCP es el USB de la IA.
Antes, si querías que un asistente como Claude accediera a tu CRM, a tu base de datos o a tu calendario, cada conexión era un cable distinto, un parche diferente. Cada empresa inventaba su propia forma de enchufar herramientas a la IA. Caos.
MCP estandariza ese enchufe. Cualquier herramienta que hable MCP se conecta a cualquier IA que hable MCP. Punto.

Para la persona no técnica: piensa en MCP como un traductor universal entre Claude y tus sistemas. Tú hablas con Claude en lenguaje natural. Claude habla con tus sistemas a través de MCP. Tus sistemas no necesitan saber nada de IA.
Lo que hice: un MCP para mi blog
Construí un MCP propio para gestionar el blog de Evolve2Digital. Le puse nueve herramientas, cada una con un propósito claro. Algunas leen, otras escriben, otras suben imágenes, otras validan que el post está bien antes de publicar.

Las nueve herramientas están agrupadas por riesgo. Lo que la IA puede hacer sin pedirme permiso, y lo que no.
Lo que es seguro hacer sin pensar:
- Buscar posts antiguos
- Leer un post concreto
- Listar imágenes ya subidas
- Validar el contenido antes de publicar
Lo que requiere mi confirmación explícita:
- Crear un post nuevo
- Reescribir el cuerpo de un post existente
- Borrar un post del blog
- Forzar una republicación
Esa separación no es estética. Es la diferencia entre que la IA sea útil y que sea peligrosa. Una IA que pueda borrar contenido sin pedir permiso es un problema esperando a ocurrir.
Cómo es el flujo real
Una conversación típica conmigo y el MCP se parece a esto:
- Le digo a Claude: "escribe un post sobre X, en este tono, con esta estructura"
- Me propone un esquema. Lo refino.
- Redacta sección a sección usando los componentes visuales del blog (callouts, citas, listas).
- Si necesita una imagen que no existe, me pide subirla. Yo la subo. Él la referencia.
- Antes de publicar, valida automáticamente que todo está bien: que las imágenes existen, que el frontmatter es correcto, que no hay enlaces rotos.
- Solo entonces publica.
Lo importante: yo decido en cada paso. La IA propone, yo apruebo. Sin sorpresas.
“La IA no me sustituye escribiendo. Me quita la parte aburrida del oficio: el formateo, las imágenes, la validación. Lo que aporta valor —decidir qué contar y cómo— sigue siendo mío.
”
Esto no va de blogs
Si estás leyendo esto y diriges una empresa pequeña, el blog probablemente te interese poco. Justo. Lo importante no es el blog. Es el patrón.
El mismo enfoque sirve para casi cualquier sistema interno con fricción:
Casos reales que se construyen igual:
- Crear presupuestos hablando, en vez de pelearse con plantillas
- Consultar el CRM en lenguaje natural en vez de filtrar tablas
- Programar publicaciones en redes describiendo lo que quieres contar
- Cerrar citas en agenda sin abrir el calendario
- Pedir informes a la base de datos sin escribir SQL
En todos los casos la receta es la misma: identificas el proceso con fricción, defines qué herramientas necesita la IA para ejecutarlo, pones límites claros (qué requiere confirmación, qué no), y conectas todo vía MCP.
Lo que antes era "voy a abrir cinco programas" pasa a ser "se lo digo a Claude".
Lo que realmente desbloquea
Hay un detalle que mucha gente pasa por alto: al bajar la fricción de un proceso a casi cero, lo haces más a menudo. No es solo eficiencia. Es comportamiento.
Yo publico más porque cuesta menos. Una empresa que automatiza la creación de presupuestos no solo los hace más rápido: hace más presupuestos, persigue más oportunidades, y vende más. La fricción no solo te roba tiempo. Te roba acciones que nunca llegas a hacer.
El detalle que importa
Lo que estoy describiendo no es teoría. Es el sistema que uso a diario. Y la receta para construirlo no es solo para blogs: cualquier proceso interno repetitivo, con reglas claras y fricción operativa, es candidato a algo así.
La pregunta útil no es "¿esto se puede hacer en mi empresa?". Casi siempre se puede. La pregunta útil es "¿qué proceso me está costando más tiempo del que parece?". Ahí es donde empieza el ROI.
¿Hablamos de tu proyecto?
¿Te interesa automatizar tu negocio?
Reserva una demo gratuita y descubre cómo podemos ayudarte